miércoles, 5 de septiembre de 2007

Se quemaron las ostras


Mientras hablaba con La Jornada, el italiano Donato de Santis, preparaba una sopa con almejas, las cuales se le quemaron. Recomendó que para cocinar se use el vino que se tenga a la mano, no necesariamente el más caro. Una señora le dijo: “Se quemaron las ostras, ¿no hubiera sido mejor usar un poco de olfato?” El maestro se engalló: “Se quemaron porque se quedaron demasiado tiempo –en el fuego–. Si las hubiera puesto diez minutos se quemaban igual. Yo sentí que se quemaban y fui a ver. Tengo que ver a 150 personas aquí presentes, observar dónde anda mi asistente… ¡La cocina no está hecha solamente de críticas; está hecha de divertimento! ¡Se te quema, lo tirás y hacés otra cosa!” Eso provocó un aplauso atronador para De Santis, quien no usa el típico gorro de chef, sino un paliacate.